Las Mochilas Locas

Granada 19/8/2019 La Carolina

Visita a GRANADA 19 al 25 Agosto 2019


Este año, por un motivo familiar, nos quedamos sin vacaciones de verano. Ni tiempo para hacer turismo por la zona nos queda.


De pronto, a mediados de agosto, se nos presenta “ayuda humanitaria”. Mi tía nos avisa de hoy para hoy que puede trasladarse una semana a ayudar para que podamos hacer una pequeña escapada, que falta nos hace.


Sin dudarlo, nos ponemos a buscar chollos de última hora. Ninguno. Todos los “last minute” nos mandan a noviembre, cuando menos. Pues vaya último minuto, nos decimos.


Los precios están desorbitados, y marcharnos en estas fechas al apartamento de la playa no nos apetece nada, que está todo abarrotado.


Después de una intensiva búsqueda, encontramos una oferta que parece interesante. Dos noches en un pueblo limítrofe con granada, a 55 € la noche para dos personas, con dos desayunos, una cena, un masaje, un vino, un niño y derecho a jacuzzi.


Rebuscamos dónde se encuentra el truco y lo único que encontramos es que quizá haya que pagar allí algo así como una tasa turística, lo que nos suena a que estamos en Marruecos. Yo opino que igual se refieren al IVA, pero es igual, sigue siendo la mejor opción y lo de los masajes nos viene de perlas.


Lo que pasa es que nosotros vamos 5 noches y esta oferta es para 2.


Buscamos en la propia web a ver si continuando la estancia nos amplían la oferta con las cenas y los masajes, pero no. Te amplían las noches pero te quedas sin desayunos y demás.


Podéis imaginar lo que hicimos, ¿verdad? En efecto, coger 2 pack, uno a mi nombre y otro al de Jose. Desde luego, la gestión del hotel derrocha poca imaginación, porque si ellos igualaran o mejoraran la oferta, se ahorrarían la comisión del patrocinador.


Lo cierto es que contratamos las noches del martes al viernes y buscamos un apartamento para la noche del lunes a mitad de camino y otro para la noche del sábado y así cambiar de aires.


Siempre que viajo a Andalucía me quedo fascinada mirando los paisajes de Despeñaperros, así que se me ocurrió que podríamos dormir cerca y hacer una ruta por el Parque Natural antes de ir hasta Granada.


Dicho y hecho. Encontramos uno en La Carolina que nos cuesta 34 €. No es barato, pero hay poco donde elegir, y hay que tener en cuenta que estamos en verano.


Día 19 de agosto - La Carolina


Salimos después de comer y llegamos a La Carolina cuando ya anochece.


La dueña del apartamento, Isabel, sale a nuestro encuentro y nos acompaña al piso. Se trata de una habitación grande, impecablemente limpia y ordenada. Un baño para nosotros solos y WIFI incluido. No tenemos derecho a cocina, salón ni terraza, pero en este caso eso es algo superfluo, ya que solo vamos a dormir y nos apetece más salir a cenar fuera.

Encantadora, nuestra anfitriona no tiene dudas en sacar el coche del garaje y llevarnos al gimnasio de su hijo para que nos comente cosas de Despeñaperros. Nos recomienda una o dos rutas, pero claro, nos damos cuenta enseguida de que nuestro nivel, ni de lejos se acerca al suyo.


El tío se hace todo Despeñaperros al trote. Claro, no tarda nada, pero le ves a él, nos miramos nosotros… y no hay color.


Dejamos las cosas en el apartamento y salimos a dar una vuelta.


La Carolina es un pueblo grande y con bastante animación. Los jóvenes llenan las calles y los menos jóvenes nos recogemos en las terrazas, a tomar unos pinchos y unas cervezas. Alhambra, eso si. Ni Mahou, ni San Miguel ni VollDamm ni nada. Alhambra y punto.


“Pues Alhambra”, pedimos. Y una ración de patatas con bacon y queso fundido, más la habitual tapa de cortesía.


Mientras cenamos, buscamos información de las diferentes rutas del Parque. Como veréis en el diario de mañana, nos sirvió de poco.

Es tarde para ponernos a recorrer La Carolina, pero encontramos este letrero y parece que tiene bastantes cosas para visitar. Lo apuntamos para volver otro día, y hoy nos resignamos con ver por fuera la Iglesia de La Inmaculada y el Palacio de Olavide que están pegados.

La fundación de La Carolina se debe a Pablo de Olavide, Superintendente Real de Carlos III, dentro del plan de urbanización de Sierra Morena. La primera edificación que se realizó en el pueblo fue la iglesia de la Inmaculada Concepción, llamada antiguamente de Nuestra Señora del Carmen o de San Juan de la Cruz. Fue inaugurada el 2 de febrero de 1578. La comunidad de religiosos carmelitas la abandonaron y regresaron en 1682, teniendo que repararla.


Su fachada contiene la placa de la Inmaculada, trasladada a este lugar desde las Torrecillas del Molino de Viento.

Mañana nos espera caminata, así que no tardamos en recogernos.


Nuestra anfitriona nos ha dado llaves, pero cuando subimos está en casa y nos enseña la maravilla botánica que tiene en la terraza. Antes de partir por la mañana, aproveché para hacer unas fotos.

Dormimos tranquilos, no se escuchan apenas ruidos allí. Tampoco nos extraña, porque la ventana da a un descampado rodeado por un muro. La verdad es que las vistas no son espectaculares, no.


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